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#BellezaEstratégica: Godínez Que Se Respeta – 5 Tips Básicos De Comportamiento En El Trabajo

Cuando salí de la universidad y estaba -según yo- lista para comerme el mundo en mi primer trabajo, me di cuenta que nunca me enseñaron lo más básico para incursionar a la vida laboral: Cómo comportarse en una oficina.
Incluso ahora, después de varios años de haber sido una orgullosa godín y varios más como profesionista independiente, me topo más seguido de lo que quisiera con personas que no se han dado cuenta de los terribles errores que están cometiendo en sus oficinas y que a veces son causa suficiente para frenar su crecimiento profesional.

Por eso, este mes dedico mi columna para platicarles mis 5 tips básicos de comportamiento en el trabajo.

1. Lo que ves es lo que hay

Da igual el código de vestimenta que se use en tu trabajo o si eres muy trendy o tradicional para vestirte. Lo que importa es que si queremos proyectar lo fregonas que somos, usemos ropa que diga precisamente eso. Cuando traemos escotazos, la misma ropa del día anterior porque nos fuimos de fiesta, o una muestra de lo que desayunamos embarrada en la blusa, solo estamos provocando llevar la atención justo a esos detalles, y créanme que eso es lo que recordarán las personas que nos vean ese día. Imagínense: “la que desayuna huevo en salsa verde”.

2. Que no te agarren en curva

Podría escribir un libro titulado “historias de radio pasillo” (término que sólo los godínez entienden) de todos los chismes reales e inventados que escuché en las oficinas por las que pasé y de cuánta gente se metió en problemas por andar hablando de más. Hay que tener mucho colmillo para ser prudente y saber qué decimos, cómo lo decimos, y en dónde lo decimos. Nunca sabemos quién nos está escuchando o las formas en las que se puede interpretar lo que hablamos. Esto también aplica cuando tomamos llamadas personales en la oficina o usamos el correo electrónico con fines diferentes a nuestra chamba. ¡Mucho ojo niñas!

3. Un lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar

Es difícil confiarle un proyecto o algo importante a alguien cuyo lugar de trabajo está inundado de papeles, envolturas de dulces, suéteres o documentos que ya están hasta decolorados por el
sol. También es difícil tener en alta estima profesional a alguien que tiene en su oficina cuanto recuerdito de bautizos, quince años, bodas, velorios, ha recolectado a lo largo de su vida. Si bien tu espacio de trabajo debe ser un lugar agradable, es imperdonable que lo conviertas en un collage de TODO lo que te gusta o que parezca el arbolito de Navidad de la oficina… en mayo.

4. Profesionalmente ocupada

¿Les ha pasado que intentan hablar con alguien y sienten que no las están pelando ni tantito porque está en el celular o en la computadora? Bueno, pues hay que cuidarnos de no hacerlo nosotras tampoco. El no ver a los ojos a alguien que nos está hablando lo único que provoca es que la otra persona se sienta incomprendida, minimizada y seguro acabaremos cayéndole mal.

5. Nunca olvides tus inicios

Si ya has ascendido en tu trabajo o llega alguien nuevo a tu oficina, recuerda cómo te sentiste el primer día que no sabías ni dónde estaba el baño. Sé buena onda con los nuevos y con todo el mundo, pues nunca sabes con quién te tocará trabajar en el próximo proyecto o quien puede ser tu próximo jefe o jefa.

 

Ya para terminar, les comparto algo que me causó un trauma. En la cocineta de una oficina en la que trabajé alguien “tomó por equivocación” un tenedor de Kitty que tenía desde niña y que usaba para mi lunch de medio día… lo sigo extrañando y ya pasaron como 15 años. Y tache a los que se comen el lunch ajeno también. Godín que se respeta, también respeta.

¡Hasta la próxima!

 

-Mireya (@mireya__mb)

 

Imagen destacada: Steven Maisel para Vogue USA.

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