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#AlltheSingleBeauties: Más Blind Dates y Menos Apps

Todas hemos escuchado (y algunas tenido) blind dates o citas a ciegas. Cuándo un amigo o amiga piensa que encontró al amor de tu vida y tiene la iniciativa de presentarlos. Así fue precisamente cómo se conocieron el Príncipe Harry y Meghan Markle. Un amigo en común pensó que tenían que conocerse y organizó una cena que se convirtió en un cuento de hadas para el mundo entero.

Si hoy confiamos en las fotos de una aplicación para salir con una persona, ¿No deberíamos de confiar más en nuestros amigos para presentarnos a nuestro potencial príncipe azul? Yo creo que las blind dates (bien pensadas) siguen siendo una de las mejores maneras para conocer gente o por lo menos pasar un rato bastante agradable. En teoría tus amigos te presentarán a alguien que ya conocen y con quién tendrías cosas en común.

Mi mamá fue la primera persona que trató de organizarme una blind date. Una amiga suya pensó que sería buenísima idea que su hijo y yo saliéramos. Pero la idea original de la señora era ir a cenar con su hijo y “casualmente” encontrarse a mi mamá cenando conmigo sin que el hijo ni yo supiéramos. Obvio mi mamá me conoce tan bien que sabía que la iba a matar si me llevaba a conocer a alguien sin saber (y estar arreglada), así que primero me preguntó. Mi reacción fue soltar una carcajada ¿por qué uno?, no tenía idea de quién era el hombrecito. Fuimos y pasamos toda la noche haciéndonos caras, el susodicho tenía 15 años más que yo y no teníamos absolutamente nada en común, yo estaba en la universidad y el en bautizos y primeras comuniones; pero es de más divertido que hemos hecho mi mamá y yo.

Me encanta hacerles blind dates a mis amigas y amigos, es padrísimo cuando los conoces tan bien que sabes perfecto quiénes si y quiénes no les van a gustar, y no la he sido mal de Cupido, varias parejas que he presentado han acabado andando y una se casó a principios de este año. La semana pasada una amiga me dijo: “creo que conocí al amor de tu vida, salí con un date de Bumble y está súper guapo, inteligente, etc pero no tenemos nada en común, deberías salir con el”. Después me mandó su teléfono y el mensaje que le debería de mandar a lo que él contestó: “éste tiene que ser el mensaje más chistoso que he recibido en mi vida”. No hemos salido pero pronto les contaré en que acaba esa historia.

Otra historia que me encanta es cuando mandé a una amiga a San Miguel de Allende a que comiera con un amigo gringo que estaba de visita, ella estaba ahí y no tenía nada que hacer así que se aventuró y llego al restaurante que les recomendé. Él solo he había pedido contactos para el tiempo que estaba aquí y a ella le omití el pequeño detalle que él aparte de ser lindísimo parecía modelo. Después de que se conocieron no dejaron de hablar y acabaron andando más de un año.

Aparte de tener a la persona que los presenta en común también es súper divertido preguntarle cosas a tu amiga, no nada más ver una pantalla y pasar fotos de izquierda a derecha. ¿Qué opinan? Ahora, tiene que ser bien pensado, tampoco se vale que quieran presentar a los amigos solteros solo por que están solteros. Tienen que creer que esas dos personas pueden tener una conexión genuina o por lo menos caerse bien. Yo digo que regresemos a la época de las blind dates y por lo menos regresemos con buenas anécdotas para contar de alguien que no es un extraño.

 

Cheers! Besos beauties

Andrea 

 

 

Imagen destacada vía: Vogue 

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