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#ALLTHESINGLEBEAUTIES: NO BOYS ALLOWED

Por: Andrea Lobato @lobato_andrea

¡Hola Beauties!

Hace unos días estaba platicando con una amiga que lleva 4 años con su novio, son súper felices, se llevan muy bien, son guapísimos, digamos que la típica pareja de revista. Yo le estaba contando (muerta de risa) de una de mis peores dates de la vida y entre carcajadas me confesó que a veces extrañaba esas aventuras de la soltería. Después en una cena con mi grupito de amigas casadas, con bebes, novios, etcétera nos acordábamos de algunos de los viajes que hicimos en prepa y las fiestas a las que íbamos en bola porque una querían ver a un niño y claro que TODAS la teníamos que acompañar; entonces me quedé pensando en todas las experiencias increíbles que tienes cuando eres soltera y que muchas veces no disfrutas por estar pensando en algo más. Claro que muchas tienen que ver con ligarte a fulanito o hacer que menganito te pele, pero hay que aceptar que en la soltería disfrutas más tiempo con tus amigas y haces cosas que en otros momentos de la vida no vas a poder hacer.

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Una de las mejores es el primer beso, y no estoy hablando del niño que te encantaba en secundaria y de esa historia que secretamente te sigue dando penita. Me refiero a la cita con el niño que te gusta, con el que sales, conociste, te presentaron (la situación que sea) y te das el primer beso. ¡Imagínate que ese primer beso es el último primer beso de toda tu vida! ¿Te imaginas no volver a sentir esa emoción? Yo no (todavía), así que cuando estés en ese momento disfruta y sigue besando sapos, nunca sabes cuál va a ser el último.

¿Qué tal el ligue completamente inesperado (y momentáneo)? Hace unas semanas fui a tomarme un café con una amiga, era domingo después de comer, las dos en fachas y recapitulando las historias de un fin de semana con muchos sucesos. Esperando a que mi amiga le dieran su té vemos a un hombre guapísimo al final de la fila y resulta que cuando vamos de salida se me acerca y me empieza a hablar en inglés. Era un griego guapísimo en un viaje de trabajo que literal me dijo: “No me puedo ir de México sin tomarme un drink con esos ojos”. Obvio le di mi teléfono y un par de horas después estábamos platicando en el único restaurante abierto de Polanquito a las 9:00 pm en domingo. Hasta ese punto todo suena como cuento de hadas, hasta que en un momento de silencio (y con el plato a la mitad) se para y se va a platicar ¡con la niña de la mesa de alado! Si, correcto, imagínense mi cara. Y adivinaron, ésta era la historia que le estaba contando a mi amiga. Pero también tengo la historia dónde en uno de mis viajes con amigas le dejé al mesero un recadito que decía: Call me maybe? Y mi teléfono. No saben nuestras carcajadas cuando sonó el teléfono del número desconocido y era él.

Y ¿qué podemos decir del ligue de vacaciones? Tal vez no siempre te atrevas a contarlo pero son historias que no se te van a olvidar. La del papelito del mesero nos va a dar risa siempre, aunque claro que no lo volvimos a ver. Cada año los viajes con mis amigas se vuelven más divertidos y en algunos hasta ponemos la regla de #OnlySinglesAllowed o sea, solo para solteras. Nadie tiene que estarse reportando y mucho menos preocupando por si vamos a salir, a qué hora vamos a llegar, con quién vamos, a ir y todos esos detallitos que a los novios/esposos les encanta saber cuando estamos fuera.

Una vez una de mis amigas se ligó a un niño australiano hermoso que iba con sus amigos, o sea su equipo de Rugby. Obvio acabamos haciendo planes con ellos toda la vacación y mi amiga enamoradísima de su galán del otro lado del mundo. Hasta dónde yo me quedé seguía hablando con él en cumpleaños/año nuevo/ocasiones especiales.

¿Te acuerdas de las #pijamaparties? Hace unos meses estábamos de shopping varias amigas, buscando el vestido para la oficina y el outfit para la fiesta en dónde te quieres encontr a fulanito. Nos fuimos a su casa, pedimos de cenar y entre el cansancio, (el vino), el chisme y la flojera nos dijo: Quédense a dormir. Amo que cuando vives sola no tienes que preguntarle a nadie quién puede o no ocupar las almohadas extras de tu cama. Así que como escena de Sex and the City empezamos la sesión de mani, pedi, makeover y peli, solo nos faltó la guerra de almohadas. La única que no se quedó fue la que tenía plan con el novio que obvio también está padre pero si tienes una oportunidad de pasar tiempo así con tus amigas ¡aprovéchalo! Cuándo tengas bebés no va a ser tan fácil que no llegues a dormir a tu casa.

Hablando de pijamas ¿qué tal cuando te pones tu favorita? Esa que ya no es apta ni para tus hermanos, los pants son enormes, juras que alguna vez tuvieron resorte y la t-shirt podría ser vestido, La has lavado tantas veces que cada vez que te la pones podría ser la última de lo delgadita que está. ¡Obvio la amas! Y amas el momento que decides ponertela, embarrarte la mascarilla, hacerte una trenza, poner una chick-flick y dar gracias que no tienes que ver a nadie y nadie te puede ver.

Y qué momento más delicioso que en el que decides que no quieres hacer nada. Igual y tenías plan, pero era tuyo y lo cancelas. Y cuando digo tuyo quiero decir que nosotras, las single ladies no TENEMOS que ir a bautizos, misas, cumpleaños, o compromisos extras. No tenemos que negociar “hoy te acompaño al bautizo de tu primo pero la próxima semana me acompañas a la graduación de mi sobrino”. Igual en el cine no hay “si hoy vemos la de zombies la próxima tu escoges”. No señor, yo escojo siempre 🙂 Ya cederás algún día pero hoy disfruta que puedes hacer LO QUE TÚ QUIERAS.

¿Qué se les ocurre a ustedes beauties? ¿Qué más les recomiendan a sus amigas para aprovechar todo el tiempo posible? ¡Cuentenme sus mejores momentos! Espero que se diviertan (o por lo menos se rían de los míos).

Muchos besos y abrazos beauties, nos vemos pronto y ¡disfruten!

 

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